• ?

Dom21122014

           Estás viendo inermedia en modo archivo / volver a la página principal

Por favor, seleccione al menos un criterio de búsqueda en las siguientes opciones.

Medio

Tema

Fecha de publicación

-

EL LIDER DE LA BARRA PATRONARO “PETACO” BARRIENTOS SERA JUZGADO EL PROXIMO AÑO POR UN DOBLE HOMICIDIO

Esta publicación se encuentra archivada

Este sábado se cumplirá un año de los homicidios de Matías Giménez y Maximiliano Godoy, acribillados a balazos en el barrio Paraná XX. El hecho en seguida fue vinculado con el ambiente de la droga y la creciente violencia en la zona este de la capital provincial. El nombre que surgió tras las primeras horas de la investigación fue el del líder de la barra brava de Patronato: Gustavo Barrientos. Petaco sigue preso a la espera del juicio, que será en 2014 (posiblemente en el primer semestre), que lo tendrá como único imputado y donde intentará demostrar que aquella noche estaba en su casa con su familia.

Los testigos cruciales que incriminaron a Barrientos están muertos. Las víctimas, mientras agonizaban, lo nombraron. Nadie que hoy esté vivo lo vio disparar la pistola 9 milímetros. Queda lo que escucharon otros testigos de lo manifestado por Giménez y Godoy en sus últimas horas, pero tres palabras pueden salvar al acusado o dejarlo en la cárcel por muchos años más: si dijeron: “Fue Petaco”, o: “Fue la gente de Petaco”. Es el punto principal en que difieren la Fiscalía y la defensa en la interpretación de los testigos que asistieron a los baleados. Declaraciones que por varias razones han variado.

Las víctimas estaban arreglando un auto en el playón del barrio Paraná XX cuando llegaron dos en una moto con cascos y uno de ellos les disparó. Giménez pudo correr y llegar zigzagueando hasta la casa de su madre. Allí tanto la madre como la hermana escuchan las palabras en cuestión: “Fue Petaco”, o: “Fue la gente de Petaco”. Según la Fiscalía, enseguida llegó una vecina y le dice: “Matías, fue Petaco”, y le responde: “Sí, ya sé”. Sin embargo, esta mujer lo niega, aunque habría testigos de este diálogo, que según la defensa no existió.

Godoy cayó malherido en el piso al lado del auto. Mientras era llevado en una ambulancia al hospital, le dijo al amigo que lo acompañaba que le dispararon desde un metro o metro y medio. Distancia que según la Fiscalía permite identificar al tirador, por más que tenga el casco puesto. Además, dos policías declararon que Godoy les dijo: “Fue Petaco”.

Otro testigo es un joven que según la Fiscalía ubica a Barrientos en el lugar del hecho. El muchacho le habría dicho a los policías que lo vio a pocas cuadras y luego escuchó los disparos. Sin embargo, el testigo luego lo negó rotundamente y denunció aprietes y detenciones ilegales de policías. Luego reclamó que se avance en la investigación de tal denuncia. Incluso ratificó no haber visto nada ante una escribana. Pero la Fiscalía retrucó y acusó al defensor de Barrientos de participar de una maniobra para instigar al joven al falso testimonio. El abogado Alberto Salvatelli y otros colegas del fuero repudiaron la acusación. Lo seguro es que el testigo no la pasará muy bien en el juicio. A saber de la difícil instrucción de la causa se espera un juicio complicado, con muchos testigos cruzados y un clima tenso, atravesado por denuncias de falsos testimonios, de aprietes y de amenazas. Mucho de lo que se escuchará en el debate habrá pasado antes por el filtro del miedo. Además se espera un juicio largo, ya que además de las testimoniales se producirían otras pruebas, como la reconstrucción del hecho y las declaraciones de menores en cámara Gessel.

• Acribillados

El hecho ocurrió el 9 de noviembre de 2012, a las 21:30, cuando Matías Giménez y Maximiliano Godoy se encontraban en el playón del estacionamiento del barrio Paraná XX, en Garcilazo y Temple Argentino, reparando un auto Peugeot 207. Dos sujetos en moto y con cascos, llegaron y abrieron fuego con una pistola calibre 9 milímetros. Giménez murió cinco horas después, y Godoy resistió 20 días más, hasta el 30 de noviembre.

• “Soy bien inocente”

Gustavo Barrientos afirmó que la noche del doble homicidio estaba en su casa con la Vero, su pareja. La defensa presentó numerosos testigos que lo ubican en su vivienda. “Soy inocente, por eso se me detuvo en mi casa, en mi domicilio”, afirmó en la indagatoria. Además, remarcó que pese a que sabía que era nombrado en el barrio como el autor del hecho, se quedó en su vivienda y al llegar la Policía lo encontró mirando el partido de Colón y Boca que terminó en un aburrido 0 a 0. Además, no opuso resistencia a la detención y se puso a disposición de la Justicia.

En Casación por la excarcelación, la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) rechazó el recurso y dispuso que Barrientos siga preso hasta el juicio. Pero con un voto en disidencia, del vocal Daniel Carubia, quien creyó más en la versión defensiva, afirmó que debía quedar libre y cuestionó a la Fiscalía por la investigación y las denuncias del testigo que dijo haber sufrido aprietes para declarar lo que no vio.

• De la tribuna a los Tribunales

Sea por mérito propio o por una fama inflada desde la Policía, la Fiscalía y los medios, Gustavo Barrientos se convirtió en el último año en el enemigo público Nº 1. Por eso también varios de quienes se mencionaron como sus “soldaditos” lo acompañan en la Unidad Penal acusados por diferentes delitos. La Justicia ha confirmado sus procesamientos y prisión preventiva en todas las causas, aunque sus defensores aseguran que no hay pruebas que los incriminen con certeza, y que se trata de una clara persecución: “Cualquier cosa que pasa se la pegan a ellos”, afirman.

Luego de la detención de Petaco, hinchas de Patronato se manifestaron en la puerta de Tribunales en reclamo de su liberación, con bombos, redoblantes, bombas de estruendo y banderas rojas y negras. También había personas identificadas con Colón de Santa Fe, tal vez en solidaridad y devolución de gentilezas.

Al parecer, las manifestaciones no tuvieron el efecto deseado: se inició una causa judicial caratulada Actuación de oficio sobre Atentado a la autoridad, Incitación a la violencia y Perturbación del ejercicio de las funciones públicas, impulsada por la Procuración. La misma, que se tramita en el Juzgado de Instrucción Nº 1 a cargo de Eduardo Ruhl que tiene alrededor de una decena de imputados, identificados entre los manifestantes, consignó UNO. (APFDigital)

Fuente: http://www.apfdigital.com.ar/despachos.asp?cod_des=222416